Avales

Avales

18 de febrero de 2011

HISTORIA DEL TÉ EN CHINA

Hablar del té y de su origen nos remite directamente a China, y es importante destacar que esta infusión habría sido descubierta en China hace unos 5000 años, pero los materiales y fuentes se han ido perdiendo a lo largo de los tiempos. La historia siempre repite la leyenda del legendario emperador Shen Nung que descubrió el té en 2737 a.c., cuando alguna hoja de una planta de té silvestre cayó en su agua hirviendo, el emperador encontró a la bebida de su agrado, y decidió plantarla por toda China, pero todas esto no debe tomarse literalmente en cuenta y sí solo como una leyenda.
Los historiadores chinos señalan que a partir del tercer milenio a.c. se conoció entre las primeras plantas medicinales de hierbas a la que sí podría corresponder a la planta de Camellia sinensis, pero sin embargo es en los períodos dinásticos en el momento en que el té se desarrolla cuantitativamente junto con la agricultura y su diversa cantidad de cereales, frutas, vegetales, como así también la miel, el vinagre y muchas otras especies. En esos tiempos se desarrolla muy fuertemente también la industria pesquera, tanto en la dinastía Shang como en la dinastía Zhou, que fue la dinastía más larga de la historia china (1046-256 a.c.). Desde los 770 a.c. se lo utiliza en la dieta principal y formas embrionarias de intercambio comercial regional ya que su cultivo comienza a extenderse por todo el territorio con una importante difusión de la iglesia china en los diferentes monasterios del país. Luego de la caída de los Zhou, continuó en el poder la dinastía Qin que en los 250 a.c. tuvo entre sus logros más importantes la unificación y expansión del Imperio y la finalización completa de la Gran Muralla china.
Durante la dinastía Tang (618-907 ), en el primer milenio de nuestra era, el gobierno feudal intensifica toda la propagación del té dentro de la agricultura con un aumento en la productividad. Para el año 760 d.c. el té se había extendido y se procesaban en formas comprimidas de pasteles, y ya secos, se los molía en morteros de piedra hirviéndose el polvo en grandes ollas de barro.
Durante la dinastía Song (960-1279 dC), al té ya se lo considera la bebida habitual que se ofrece a los visitantes y se reubica a partir de ese momento como la bebida más importante, convirtiéndose en un símbolo en Asia y en todo el mundo oriental. Es a partir de esta dinastía que al té se lo prepara habitualmente por trituración de las hojas en un polvo muy fino, batiéndose con agua caliente y sirviéndose en cuencos poco profundos.
Con la dinastía Ming (1368-1644) ocurren hechos muy importantes en el ámbito económico ya que cae en desuso el papel moneda por los problemas inflacionarios, se desarrolla un importante contacto con Japón y posteriormente con portugueses y españoles. También evolucionaron las distintas formas de procesado del té, secándolo a mano en grandes calderones a variadas temperaturas y en diferentes periodos de tiempo lo cual producía diferentes versiones de té verde, oolong y negro, siendo necesario destacar que hasta el comienzo de la dinastía Ming, lo único que se producía en China eran tés verdes, ya preparándose para ese entonces con hojas en infusión.
Nos parece conveniente y práctico distinguir tres etapas, comenzando con la primera en la dinastía Tang, donde al té se lo va a consumir en forma de pastel, ladrillo o pastilla, en una segunda etapa, con la dinastía Song en el poder, se lo consume en forma de polvo verde lo que al batirlo se va a transformar en un líquido espumoso, (esto daría, años más tarde, origen al té matcha en Japón), y la última etapa es durante la dinastía Ming, en la que finalmente se va a beber como infusión directa de las hojas de la Camellia sinensis. Bon Appetit.

Las notas de este Blog están registradas en:

Dirección Nacional del Derecho de Autor nº845076-819756