Avales

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16 de septiembre de 2010

IMPERIAL DRAGONWELL: LA FILOSOFIA DE UN TE.

Cuando hay que tejer historias sobre un té y es necesario contextualizarlo de algún modo, en muchos casos su enriquecimiento será dado desde las antiguas leyendas; China está cargada de ellas, y el Imperial Dragonwell que es reconocido como uno de los mejores té verdes chinos y uno de los más exquisitos del mundo, será ideal tenerlo en cuenta junto a este aporte histórico.
Este té está atravesado por una gran diversidad de leyendas en las que se cuenta que el emperador Qianlong probó una taza de esta infusión que cosechaban jóvenes vírgenes con tijeras y cestos de oro, pero recibió la noticia de que su madre estaba enferma, y partió raudamente llevando hojas en su manga, al llegar, la madre advirtió su maravilloso aroma y al beber la infusión recuperó la salud inmediatamente; de allí en más se aplanaron sus hojas, imitando la forma de su manga.
La otra leyenda más fabulosa aún, pero aportada por monjes taoístas, es que el pueblo de Hangzhou se vio atravesado por una ola de sequías con su correspondiente caída de sus cosechas, lo que determinó que su población padeciera numerosas hambrunas, el ruego de los sacerdotes taoístas para que no se desabastecieran los manantiales de agua hizo despertar al dragón que habitaba el pozo, lo que produjo la aparición de grandes lluvias que fueron agradecidas y bendecidas por la población llamando a su cueva “pozo del dragón” o “lung ching”.
Este té verde se cultiva en la provincia de Zhejiang a 800 metros sobre el nivel del mar, es una zona montañosa con clima templado y precipitaciones abundantes anualmente. Se cosecha solo una vez al año, producido a mano y elaborado con la yema y la primera hoja que le otorga la categoría “Lung ching grado 1”, luego se le da un cocción al vapor y un paso de sartén, como la mayoría de los tés verdes chinos, para detener el proceso de oxidación, posteriormente, en algunas ocasiones, a la hebra se le da la forma de un dragón.
Se infusiona durante unos dos minutos con una temperatura de 80º C, obteniéndose un té de aspecto brillante con colores amarillos y tonalidades verdes esmeraldas, aromas vegetales y florales muy frescos y perfumados, y sabores con notas dulces y muy suaves que le otorgan una gran untuosidad.
Sabemos que en la cultura China, y en el taoísmo en especial, la influencia del yin y el yang siempre está presente en sus diversas formas y que se concentra en las energías, la complementariedad y los opuestos de la mujer y el hombre, y que están simbolizados por el Tigre y el Dragón respectivamente; evidentemente en el maravilloso té Imperial Dragonwell, esa integración, equilibrio y armonía que destaca la filosofía china, van a ser alcanzadas en su máxima expresión. Bon Appetit.

3 de septiembre de 2010

Como preparar un Blend de Jazmín y té verde

Que maravilloso que resulta el mundo de las infusiones, y en este caso particular el de la Camelia sinensis; y es que siempre abre diferentes abanicos de sensaciones, desde sus características de aromas y sabores que lo componen, hasta sus orígenes que expresan una gran diversidad de culturas y tradiciones milenarias, y este es el caso de un té que hizo y hace historia y que no es nada difícil recordarlo; se lo conoce internacionalmente como Jazmín Chino y vamos a ver sus características peculiares.
Con Jazmin Chino se puede preparar un  blend  compuesto por el té verde Chun Mee que tiene su origen en China desde hace muchísimos años, y proviene de la provincia de Jiangxi; su nombre tiene dos significados, por un lado significa “cejas preciosas” y por el otro “cejas de hombre viejo”, por lo que inferimos que las cejas de los hombres viejos tienen un bello formato al igual que las hebras de este té verde: sabiamente arqueadas y con maduras y elegantes tonalidades verdes y grises. El otro componente esencial es el jazmín y su historia en China de 700 años.
Sabemos que las propiedades del té verde son numerosas, siendo una de las infusiones más beneficiosas, no solo por sus cualidades antioxidantes, sino también por su alta concentración de polifenoles que poseen algunas condiciones antibacterianas, e incluso previniendo afecciones cardíacas y hepáticas. Este té posee numerosos minerales que ayudan a todos estos procesos, como son el manganeso, hierro, calcio, cromo, sodio, fósforo, fluor, entre otros, justamente en ese sentido, el manganeso y el fluor cumplen un rol importante por su actividad antibacteriana sobre las caries dentales.

Es importante señalar que para preparar un buen Blend la materia prima tiene que ser de buena calidad, proviene de Oriente, y su confección ser  artesanal, lo que le anticipa un minucioso cuidado en su elaboración, y la personalización de cada detalle que usted le pueda poner.
El aspecto visual del blend Jazmín Chino es de un amarillo pálido con tonalidades doradas, aromas tenuemente especiados y florales, y sabores ligeramente dulces y suaves de la fragancia del jazmín y delicados y elegantes del aporte del Chun Mee.
Se reflejan en este blend, no solo las virtudes de sus aromas y sabores con sus idiosincrasias y características orientales, sino también las influyentes historias que contextualizan una vez más de sensualidad a todo este maravilloso mundo del té. Bon Appetit.


29 de agosto de 2010

GENMAICHA: TE CON ARROZ Y SAMURAI

La historia del té Genmaicha atraviesa numerosas leyendas y consideraciones que recorren todo el camino histórico de una época del Japón y la cultura oriental y también expresado en los aspectos más cotidianos del siglo XX, momentos en los que el té verde se alzó hacia su actual apogeo y difusión en todos los países productores y consumidores de té en el mundo.
El Genmaicha es un blend de té verde japonés que tiene su origen cruzado de leyendas e historias y entre las que se destaca una y que cuenta que en el siglo XV en Japón, en un refugio en el que se reunían guerreros samurai, se servía el clásico té verde, cuando uno de los sirvientes del grupo, llamado Genmai servía el té; en el momento de servirle a uno de los jefes, se cayeron unos granos de arroz de su manga (que guardaba para su diario refrigerio) en el cuenco, con lo que inmediatamente, furioso, el jefe samurai se levantó, tomó su katana (espada japonesa), y decapitó a su siervo. Luego sin inmutarse, se sentó nuevamente en la mesa a tomar su té, pero al beberlo, percibió que su sabor había cambiado positivamente con lo que ordenó servir de ese modo al té y llamarlo Genmai-cha (té), en honor a su sirviente.
Del mismo modo, otras historias y leyendas han recorrido el origen de este famoso té, ya que debido a que el té verde hace mucho tiempo era consumido por una elite social, y por su alto costo, las amas de casa extendieron el producto añadiendo granos tostados de arroz a las hojas de té para poder consumirlo masivamente. Y en este sentido, su nombre provendría de Gen (oscuro), mai (arroz) y cha (té). En una época se utilizaba el té verde de cosecha tardía bancha junto al arroz tostado, pero actualmente se lo prepara con el té sencha que es de mayor calidad. Las propiedades que posee el Genmaicha son muchas, entre las que se cuenta que estimula todo el sistema inmunitario, aumenta el metabolismo, absorbe grasas, previene el desarrollo de arrugas, combatiendo todo el proceso de envejecimiento, es también muy beneficioso para la piel y el sistema dental, es un gran digestivo, por lo que se lo recomienda beber posteriormente al almuerzo y cena, y cuenta entre sus componentes vitamina B1 y baja cantidad de teína, por lo que se puede consumir antes de dormir.
El aspecto visual del Genmaicha es de colores verdes brillantes del té verde sencha, con algunas tonalidades tenuemente acarameladas, aromas tostados y dulces del arroz, combinados y equilibrados por las notas vegetales del sencha, presentando en boca una textura aterciopelada que nos invita a recorrer cada una de las románticas historias y leyendas del maravilloso mundo oriental. Bon Appetit.

4 de agosto de 2010

ASSAM: EL MAS POPULAR DE LOS TES.

Cuando recorremos el mapa del té en la India, es necesario saber que hay una importante región de la que proviene el té más popular del mundo y también uno de los más cultivados y célebres entre los países productores, y esto queda demostrado al ser uno de los tés más utilizados y solicitados a la hora de convertirlos en exquisitos blend.
La región de Assam se encuentra en el Himalaya oriental, junto al valle del río Brahmaputra, limitando con Bangladesh y Myanmar. Tanto en Assam, como en el sur de China, son las regiones en que la planta Camelia sinensis se la puede considerar nativa.
Pero es necesario destacar que mientras el arbusto de China se llama Camelia sinensis, el de Assam se lo conoce como Camelia sinensis variedad assámica. La diferencia estriba en el tamaño, ya que el arbusto assámico puede llegar a alturas de 20 metros, mientras la china llegará a los 12 metros de altura, por otra parte, la hoja de la variedad assámica rondará los 20 cm de largo, a diferencia de 12 cm de la hoja de la Camelia china.
El cultivo del té negro de Assam se realiza al nivel del mar, a diferencia de Darjeeling o Nilgiri que se cultivan a elevadas altitudes, esta región posee altas precipitaciones anuales, el suelo es arcilloso y muy rico en nutrientes, con un clima de amplitudes térmicas de inviernos fríos y veranos muy calurosos, lo que la convierte en una región de excelencia para la producción de té. La cosecha de este té se realiza dos veces al año, siendo la segunda, -llamada Tippy Golden Assam-, la que obtiene los mejores resultados en cuanto a su calidad. Entre las propiedades del té negro Assam, se encuentra su alto nivel de antioxidantes, un elevado contenido de teína que alivia la fatiga y las cefaleas, y su conocida característica de ser un gran diurético.
El aspecto visual de este té es de color caoba, con reflejos dorados, aromas a malta, combinando notas dulces y especiadas, y sabor algo astringente muy persistente y equilibrado. En la actualidad, la región de Assam llega a producir el 50% de todo el té de la India, y alrededor del 15% de todo el té del mundo. No es para nada casual su fama, ya que es el té más utilizado en la mayoría de los blends más conocidos mundialmente, y en especial se lo suele consumir para las primeras horas del día cuando se disfruta de un particular y sano desayuno. Bon Appetit.

23 de julio de 2010

UN BLEND CON TÉ DE CEYLÓN

Escribir sobre la pasión incorpora de algún modo, la relación de una persona con el mundo, y ello se puede observar al detenernos en los sentidos, ya que es a través de cada uno de ellos, sea la vista, el olfato, el gusto, el tacto, el oído, e incluso la espiritualidad, que se desatan todas las pasiones. Sabemos que la pasión es un sentimiento o una emoción de carácter muy intenso, y muchas veces el disfrutar de delicados aromas y sabores resulta ser realmente apasionante; precisamente este es el caso de un exótico blend  compuesto de té negro Ceylón, té negro chino ahumado, té verde, pétalos de girasol, naranja, vainilla, maracuyá y ruibarbo del Tíbet. Las propiedades de este complejo blend son muy numerosas ya que tiene té verde que es una de las infusiones más beneficiosas, no solo por sus cualidades antioxidantes, sino también porque posee algunas propiedades antibacterianas, incluso previniendo afecciones cardíacas y hepáticas.
Entre otras de las grandes propiedades que posee este té, se destacan los polifenoles del té negro, con su gran poder antioxidante, que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, con su gran efecto diurético, eliminando los líquidos del organismo, y su gran concentración de taninos, muy beneficioso para los casos de diarrea o trastornos digestivos.
A la fruta maracuyá se la conoce como fruta de la pasión, y proviene de la región amazónica peruana y brasilera, tiene gran cantidad de propiedades en donde se destaca principalmente como sedante, y calmante de dolores musculares y cefaleas. Y finalmente a la planta de ruibarbo, los monjes la cultivaban como planta medicinal por sus amplias propiedades digestivas, muy estimulante de las funciones estomacales, hepáticas, y hasta utilizada en algunos aperitivos.
El aspecto visual de este blend es acaramelado con bordes dorados intensos, desprendiendo aromas cítricos de la naranja suavizados por la intensidad del té negro, notas de vainillas y un soplo de ahumado y sabores agridulces del maracuyá que recorren la boca junto con la frescura del ruibarbo y la presencia del té verde y el té negro con exacta proporción, propio de una sensual combinación. Indudablemente las pasiones convierten el espíritu de este té, no solo en lo que puede ser un pensamiento compartido, una mirada sugestiva o un suspiro al oído, sino también como una precisa caricia a cada uno de nuestros ansiosos sentidos. Bon Appetit.


5 de julio de 2010

TE GYOKURO: LA PERLA DE ROCIO

Muchas veces hemos escrito sobre delicados tés que crecen en paradisíacos rincones de ensueño, rodeados de una vegetación asombrosa de colores y aromas, y es cierto que muchas veces influye todo ello en su producto final, pero esta vez hablaremos no solo de ello, sino también del nombre de un té, ya que tan solo conocerlo como “Perla de Rocío”, va a indicarnos que estamos hablando del Gyokuro.
Al Gyokuro se lo ha llamado “Perla de Rocío” o “Rocío de Jade” por su significado, debido a su color verde pálido, y apoyado también en sus distinguidas cualidades. Es un té verde procedente de cultivares especiales como el Asahi, Yamakai y Okymidori, y se lo ha llamado siempre como sencha, aunque no tiene el mismo proceso de cultivo, ya que al Gyokuro se diferencia en su permanencia bajo la sombra, ya que se lo mantiene en esa condición casi un mes, cubriéndoselo con toldos lo que hace que por esa falta de luz se desarrolle mucho la clorofila en sus hojas y pocos taninos, subiendo los niveles de teína y bajando el de las catequinas, obteniéndose una infusión mucho más dulce y más suave. Se lo puede conseguir el Gyokuro es en Uji, y también en Fukuoka, donde se produce el 50 % de este tipo de té del Japón.
Al té “Perla de Rocío” se lo debe servir siempre tibio, nunca a temperaturas muy altas, lo recomendable es entre 50° C a 60 ° C, a diferencia del sencha que se sirve unos 10 ° C más elevado, ya que es en esos valores térmicos que se llegan a apreciar todos los aspectos y cualidades sensitivas. Es importante destacar que es necesario calentar previamente las tazas con agua caliente, para que se mantenga la temperatura del té, y su tiempo de 45 segundos a un minuto sin mezclar la infusión.
El aspecto visual del Gyokuro es de un color verde claro y algo pálido, sus aromas son herbáceos, pero con notas algo frutales, y en boca se presentan sublimes sabores dulces combinados con una suavidad vegetal, un equilibrio y una armonía tal, que lo hacen representar verdaderamente a una bella y suntuosa “Perla de Rocío”. Bon Appetit.

18 de junio de 2010

MATCHA Y LA CEREMONIA DE UN TE.

Para escribir del té matcha, es necesario intentar introducirnos en todo lo que implica la experiencia práctica de la ceremonia japonesa del té, y para ello vamos a describir parte de su origen, evolución, y su preparación básica para una ceremonia tan prestigiosa como la señalada anteriormente.
El té matcha es un té verde que proviene de China, de la dinastía Song (960-1279), y que fue introducido al Japón en el siglo XII por medio de monjes del budismo Zen, fue a raíz de este hecho que se instaló definitivamente en Japón y paralelamente fue desapareciendo de China.
La región más reconocida por sus condiciones climáticas, por su gran amplitud térmica entre el día y la noche, y por ser una de las principales regiones productoras se llama Uji Mist, y es donde se reconoce el origen de los mejores tés, tanto sea el matcha, como el shincha, sencha o el gyokuro.
Tenemos que señalar que el matcha es un té en polvo que proviene, al igual que el té negro, de la Camelia Sinensis, pero en este caso (como todos los tés verdes), no tiene proceso de oxidación. Hay diversos modos de elaboración, uno de los más usuales es que en el momento que surgen los primeros brotes, es necesario protegerlos de los rayos del sol, retrasando su crecimiento, de este modo se obtienen menos taninos en las hojas y mayor cantidad de clorofila, resultando en sabores más dulces y frutados.
El proceso continua con la cosecha de las hojas de modo manual, las que luego serán sometidas al vapor, secado y aplanado, se obtendrá de allí un producto que se llama tencha, (siendo en esencia un gyokuro), luego se va a romper la hoja en múltiples partes y será agregada a un jarrón de porcelana que se llama tsubo, para dejarla madurar. En el paso siguiente se lo va a moler con una muela de piedra hasta convertirlo en el conocido matcha, tenemos que señalar que todo este proceso de elaboración está contextualizado simbológicamente por el paso siguiente que es el chanoyu, nombre dado a la ceremonia del té japonesa.
Para la preparación durante el chanoyu, al agua se la calienta entre 70° y 80°, se lo puede preparar como un té más ligero con hojas jóvenes de plantas de 5 a 20 años de edad, al que se lo llama “usucha” con una cucharadita de matcha y 80 ml de agua caliente, o un té más espeso llamado “koicha” en el que se colocan 3 cucharaditas de matcha en un bol de agua caliente, pero en este caso con hojas jóvenes de plantas que van desde los 20 años mínimo, hasta los 70 años de edad, lo que le confiere una mayor calidad.
En ambos casos se utiliza un batidor de bambú llamado chasén para remover el polvo del matcha obteniendo un caldo color verde intenso, muy espumoso, que recubre la superficie superior del cuenco, con sabores más intensos y dulces en el koicha, y algo más amargos, herbáceos y mucho más ligeros en el usucha, y se lo suele servir usualmente junto a un dulce que se lo denomina wagashi. Bon Appetit.

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